| Cerveza de Raíz |
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Esta es una pequeña historia muy interesante por la que vendemos esta bebida americana llamada Cerveza de Raíz (Root beer):
El nuevo director de la academia contemplaba al nuevo alumno, tratando de cubicarlo. El chico era grande (mucho más que el propio director), musculoso y hosco. “¿Por qué te habrán mandado a mí esta tarde tan calurosa?”, pensó el director. “Si te digo que te levantes, te sentarás, y si te digo que te sientes, te levantarás. Con esa actitud desafiante tan descarada, lo que buscas es que te echen del colegio.” “Ha sonado el timbre,” dijo en alto,“deberías estar en el dormitorio.” “Estoy en mi dormitorio,” contestó el muchacho, recostado en la jamba de la puerta, medio cuerpo dentro, medio cuerpo fuera y sus grandes pies en el pasillo. “Te podría expulsar del colegio por esto,” pensó el director; pero prefirió descartar el pensamiento. Hacía demasiado calor y no merecía la pena entablar batalla con aquel chico conflictivo. Lo dejaría a cargo de un monitor y él bajaría a por un refresco. “Una cerveza de raíz de zarzaparrilla fría, por favor. No, espera... Ponme dos. Una para llevar.” De vuelta al colegio, el chico aún seguía fuera de su habitación. Sentado en un sillón del vestíbulo, ojeaba inquietamente una revista. “Ya le he dicho varias veces que se retire a su habitación,” dijo el monitor al director fijándose en la cerveza de raíz, “y me maldijo entre dientes.” “Déjalo, ya me ocupo yo de él.” El director se fue por el pasillo, entró en el dormitorio delmuchacho, dejó el refresco encima de su escritorio y volvió al vestíbulo donde el joven aún estaba con la revista. “Me gustaría que fueras a tu habitación,” dijo, “te he dejado algo allí.” “Seguro que un parte de mala conducta,” refunfuñó el chico, y levantando la voz dijo, “mira, director, no tienes que hacer el mono conmigo. ¿Por qué no me dejas en paz? Expúlsame y ya está, de todas formas eso es lo que quieres ¿no?” El director no contestó, se giró y volvió a su despacho. Se sentó y se puso a mirar unos partes de asistencia, pero le era imposible concentrarse; quizá era el calor... Alguien llamó a la puerta. “Adelante.” Era el joven con una mirada de sorpresa en su rostro. “Director, ¿has puesto tú este refresco en mi mesa?” “Ah... sí, hace calor y pensé que quizá te apetecería algo fresco…” “No puedo pagarlo, no tengo ni un céntimo.” “Tranquilo, corre de mi cuenta.” “Gracias señor director. Nunca nadie me ha tratado así. A mi padre no le importo; me trataba a patadas hasta que me hice lo suficientemente grande como para sacudirle. Y mi madre se pasaba el tiempo llorando. No aguanto en casa y ellos tampoco me aguantan. Prefieren pagar el internado para librarse de mí. No sé dónde iría si me echaseis, pero a casa de mis padres desde luego que no.” “No te vamos a echar.” Contestó el director, sorprendiéndose a sí mismo con su repentina decisión. “Por cierto,” prosiguió cambiando de tema, “dicen todos que eres el mejor levantador de pesas del colegio. Igual puedes ayudar entrenando a otros chicos. Podríamos formar un club y tu podrías ser el entrenador”. “¡Eso sí que me gusta!” respondió, y volviéndose se apresuró hacia la puerta,... pero al director le dio tiempo a notar el brillo en sus ojos. El monitor refunfuñó algo a su compañero acerca de que el director había dado una cerveza de zarzaparrilla a un rebelde de la academia, y sin embargo con los monitores no había tenido ni un detalle. Al principio su compañero le dio la razón, pero al rato dijo que no estaba seguro. |
| Última actualización el Jueves, 12 de Noviembre de 2009 19:56 |
Cerveza de Raíz

